Observa
derribarse esta bella prisión
Y fría,
fría como el hielo
Observa
derribarse ese hogar.
Otro
mira por a través de las rejas
Y siente
los cimientos sobre su cabeza,
Ella,
fría, fría como un polo,
Observa
morir al cautivo.
Tenía
sueño y durmió en las hamacas,
El impulso
se hizo más fuerte, se soltó y voló.
El
cautivo es libre pero sus manos y sus ojos y su espíritu le pesan demasiado,
¿Por
qué no desquitarse de esa prisión?
Porque
hay dos,
Fueron tu
hogar,
Ella,
cálida como el Sol, te dice que es absurdo.
Ahora
el polo está frío
Y las
articulaciones se volvieron piedra,
Es un
Buda sentando que espera
Que el
Sol ilumine y caliente,
Sus noches
eternas viendo a la Luna
Solo le
sirven para elaborar pensamientos idiotas.
¿Cuándo
volverá, cálida, cálida como el Sol?
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