jueves, 8 de noviembre de 2012

Mis pupilas cruzan el firmamento II


Observa derribarse esta bella prisión
Y fría, fría como el hielo
Observa derribarse ese hogar.

Otro mira por a través de las rejas
Y siente los cimientos sobre su cabeza,
Ella, fría, fría como un polo,
Observa morir al cautivo.

Tenía sueño y durmió en las hamacas,
El impulso se hizo más fuerte, se soltó y voló.
El cautivo es libre pero sus manos y sus ojos y su espíritu le pesan demasiado,
¿Por qué no desquitarse de esa prisión?
Porque hay dos,
Fueron tu hogar,
Ella, cálida como el Sol, te dice que es absurdo.

Ahora el polo está frío
Y las articulaciones se volvieron piedra,
Es un Buda sentando que espera
Que el Sol ilumine y caliente,
Sus noches eternas viendo a la Luna
Solo le sirven para elaborar pensamientos idiotas.

¿Cuándo volverá, cálida, cálida como el Sol?

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