El cadáver,
el amigo,
la sangre violeta
o la música
inútil.
Ahogado en medio vaso
o muerto,
sin poder tocar el cráneo,
palpando la masa
con dedos de letras
y sílabas de sangre.
Prendo la pantalla
y que me maten sin piedad,
abro la puerta y ni siquiera tengo manos,
amo el bajón tirado en mi esquina,
la cueva en una pierna
del olvido hermoso.
No hay música,
no hay poesía
ni pastillas,
silencio
y el mareo,
el mareo hermoso
que mi sangre me dio.
Mi máquina de escribir ya no funciona
Blogg de poemas de Emmanuel Somma
viernes, 28 de marzo de 2014
viernes, 28 de febrero de 2014
¿Adónde fue mi amiga? (Parte I)
Más lejos que todos los poemas
que zarpan sin destinatario,
más que las botellas y pitadas
de las noches de los sátiros,
más lejos que su alma y su mente
(sondeando abismos podridos),
más que las mentiras de los poetas,
más lejos que yo,
qué solo toco una nota de un acorde
o una curda de la noche.
Mi amiga se fue de nosotros
y la extraño;
los mortales no entienden el sentido...
Su vientre reposa colores
y sus ojos se fueron.
Mi amiga no murió,
está más viva que el silencio.
La amo y grita paz,
la amo pero pide dolor.
que zarpan sin destinatario,
más que las botellas y pitadas
de las noches de los sátiros,
más lejos que su alma y su mente
(sondeando abismos podridos),
más que las mentiras de los poetas,
más lejos que yo,
qué solo toco una nota de un acorde
o una curda de la noche.
Mi amiga se fue de nosotros
y la extraño;
los mortales no entienden el sentido...
Su vientre reposa colores
y sus ojos se fueron.
Mi amiga no murió,
está más viva que el silencio.
La amo y grita paz,
la amo pero pide dolor.
martes, 14 de enero de 2014
Sobre la admiración de la belleza
Puedo mirarla de lejos,
soñador y expectante,
admirar la belleza como el maestro me enseñó.
O puede ser real,
estar temblando,
cruzarla en el parque
y que me de besos de tierra y cal,
que no salgan más canciones de mi boca,
que se resequen los dedos que escriben las palabras,
que se endurezcan los huesos
y me quede viendo de lejos,
soñador y expectante,
no poder admirar la belleza
por faltarle al consejo de mi maestro.
Seguramente no lo sé todo.
Igual... ¿serviría?
¿Es la sabiduría de mi maestro
su cotidianeidad?
Quedarme como estatua de sal del mar,
mirándola de lejos
alejarse más.
soñador y expectante,
admirar la belleza como el maestro me enseñó.
O puede ser real,
estar temblando,
cruzarla en el parque
y que me de besos de tierra y cal,
que no salgan más canciones de mi boca,
que se resequen los dedos que escriben las palabras,
que se endurezcan los huesos
y me quede viendo de lejos,
soñador y expectante,
no poder admirar la belleza
por faltarle al consejo de mi maestro.
Seguramente no lo sé todo.
Igual... ¿serviría?
¿Es la sabiduría de mi maestro
su cotidianeidad?
Quedarme como estatua de sal del mar,
mirándola de lejos
alejarse más.
lunes, 15 de julio de 2013
Encantos
1
A la
noche sólo le es fiel el encanto,
Lo
demás lo ha convertido en traición.
Ha
llamado al espíritu de los licores
Para
que, en su niebla, ofrezcan un preludio.
Entonces
la luna se quiebra
Mientras
parejas enamoradas son apuñaladas por poetas solitarios
Y
unos aborígenes cultores del vino
Devoran
la carne de mujeres inocentes,
Seductoramente
malignas.
2
El
vidrio de la ventana del colectivo
Separa
al ser humano dentro del vehículo
Del
resto de la noche,
Demasiado
temprana,
Demasiadas
risas,
Este
ser está destinado a la soledad.
3
Al
silencio invita un hombre de negro
Y
dentro te esperan todas las mujeres
Y
todos los placeres,
Cada
licor que desees
Y
toda desnudez posible,
Entonces,
Entonces
harás de la noche,
Su
soledad y su silencio
Un
exquisito sinsabor.
domingo, 28 de abril de 2013
Flores de Jazmines.
¿Elegirán
los reyes
El suelo
que pisan,
Los sirvientes
caídos
O los paraísos
del horizonte?
Gusta
la bestia
De imaginarse
masacrando una niña,
Gozan
ambos la muerte del himen y la inocencia
En la
película grasosa de un iris marrón.
La
bestia adora matar a la inocencia,
¿Será
el demonio inocencia,
O dos
extremos chocando
Y explotando?
La
bestia inocente.
El
túnel está lejos.
Algún
diablo de mi cerebro
Arañó mi
ficción
Para hacerla
pornografía de la luz
Que atraparon
mis manos.
Las
manos arrugadas de un hombre,
El hombre
que tiene garras y araña mi corteza,
El hombre
que es un animal.
El hombre
que es bestia.
Y el
hombre que no es una niña
Que guarda
en su delicadeza
(y en
la película del iris)
El ámbar
y la miel
Que millones
generamos
De la
sombra a la luz.
De los
ojos y la textura blanca de la piel,
De la
bestia desgarrando la ropa,
De mi
buen animal que lucha contra la maldad de la inocencia,
Un factor
determinante,
La caída
de cualquier norma o palabra:
La niña,
llena de tristeza,
La niña;
la niña es la bestia.
jueves, 28 de marzo de 2013
La Madre (el Silencio)
¿Hay amor?
¿Hay drogas?
¿Hay balas para responder?
Soy de los pueblos del silencio,
el ruido es nuestra mayor arma.
Llegamos del otro lado de un mar
sin letras en la garganta,
sin anillos ni brazaletes,
solo nuestros cuerpos deformes desnudos
y el Destino como marca en la frente.
Y ahora sólo lo seguimos,
repitiendo el estribillo que cantaban nuestras madres:
¿Hay amor?
¿Hay drogas?
¿Hay armas para responder?
Ellas nos dieron la sangre y el semen
y el amor
las drogas
y armas para ser libres o esclavos,
nos enseñaron la lengua de las hojas
y el arte de escuchar, entre las voces, una,
la voz que trae el Oeste...
¿Hay amor?
¿Hay drogas?
¿Hay voluntad para responder?
De mi raza y su silencio
el desaliño, la buena y mala sangre,
la sensación de ángel,
el deseo de luchar
y morir mártir,
por ellos mi voz son cien voces
y hago sonar,
por sobre las voces del eco, mi lengua,
la única que sé:
¿Hay amor?
¿Hay drogas?
¿Hay por qué luchar?
¿Hay drogas?
¿Hay balas para responder?
Soy de los pueblos del silencio,
el ruido es nuestra mayor arma.
Llegamos del otro lado de un mar
sin letras en la garganta,
sin anillos ni brazaletes,
solo nuestros cuerpos deformes desnudos
y el Destino como marca en la frente.
Y ahora sólo lo seguimos,
repitiendo el estribillo que cantaban nuestras madres:
¿Hay amor?
¿Hay drogas?
¿Hay armas para responder?
Ellas nos dieron la sangre y el semen
y el amor
las drogas
y armas para ser libres o esclavos,
nos enseñaron la lengua de las hojas
y el arte de escuchar, entre las voces, una,
la voz que trae el Oeste...
¿Hay amor?
¿Hay drogas?
¿Hay voluntad para responder?
De mi raza y su silencio
el desaliño, la buena y mala sangre,
la sensación de ángel,
el deseo de luchar
y morir mártir,
por ellos mi voz son cien voces
y hago sonar,
por sobre las voces del eco, mi lengua,
la única que sé:
¿Hay amor?
¿Hay drogas?
¿Hay por qué luchar?
domingo, 20 de enero de 2013
Llaga
“Lasse
de vivre, ayant peur de mourir, pareille
Au brick perdu jouet du flux et du reflux,
Mon âme pour d'affreux naufrages appareille.”[1]
Au brick perdu jouet du flux et du reflux,
Mon âme pour d'affreux naufrages appareille.”[1]
Paul Verlaine.
Me
falta algo,
Solo que
quizás
A todos
les falta
Y por
eso todos los pechos
Están vacíos
o cicatrizados.
El
hábito de intentar sonreír
Cada mañana
y sentir lo mismo a la noche
Me es
imposible.
Mi alma
se asquea,
El espanto
es una celda
Y me
obliga a andar con mi familiar prisión
Por todos
los pasillos
Del universo.
El amor
y el odio me son indiferentes,
Escapo por
debilidad al fuego de ambos,
Lleno de
quemaduras.
El
hábito es traición,
El dinero
La rutina
O la
pereza
No son
mi mundo.
Aquel
sería en el que vivo,
Enamorado
de los días,
Temeroso
de las sombras.
[1] “Cansado de vivir, teniendo miedo de morir, semejante
A un brick perdido, juguete del flujo y del
reflujo,
Mi alma apareja para espantosos naufragios.”
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