La mejor forma de expresar las cosas es suprimiendo las palabras esenciales y embriagarse un poco de cualquier sensación...
Una leve música y allí el mar fluyendo,
una inmensidad que me
arrastra
mientras la dejo ser...
Un botón que me diste al saludar,
estrellas a media tarde,
el deseo se hace carne
y los sueños se materializan.
En mi pecho algo intenta salir,
los latidos son más fuertes que el pulso del reloj
y los espacios pequeños son enormes
y más grandes cuanto menos aire haya para respirar.
Dentro fluye el océano,
él es paz y los latidos también,
se alejan las estrellas de media tarde
y, dormido, esperaré a que vuelvan a aparecer.